PERSECUCIÓN

A Jesús Lizano





Conquistó su albedrío

el mundo transformado en río

le arrebató su periquito impertinente

y el caracol que no respiraba bien.


Cargaba la humanidad sobre sus espaldas:

cadáveres, soldados, usureros,

realidad y belleza.

No era humano ni divino

pero lo perseguía

sin descanso, sin oración

con una magnífica canción

que penetraba en sus oídos

para no abandonarle ni un segundo.

¡Un doctor Hyde en libertad!

Sin azares ni abrazos

sólo con una magnífica canción.


Se volvía loco con la canción:

su quimera era hallar el silencio

¡Cómo se le multiplicaban los mundos!

Con el paso del tiempo

descubrió que no podía vivir sin la canción.

Tramuntana

Entró el viento enmascarado en palabras
y corrí hacia él en la noche negada de alientos furtivos.
Entró el viento con chispeantes gotas
Abocándome al camino que emprendía con él,
nos acompañamos tantos días como noches
sin perder el rumbo,
pese a ni siquiera tenerlo.
Entró el viento, desamparándome
con la mirada fija en lo vengado y dejado atrás.

Hacer cima


Ahora,
que el sueño es hoy,
que con mis manos
he tocado el cielo.

Ahora,
que lo soñado
ya no es sólo
lo imaginado y perseguido.

Ahora,
que puedo recoger,
entre la mirada húmeda
y el corazón desbordado,
toda la belleza y la magia
del duro peregrinar.

Ahora vuelvo.
Para acariciarte
con mis manos de cielo,
llenas de soles y estrellas,
para recostarme en tu piel,
y entre las alas de tu alma
soñar tus sueños,
para mirarte a los ojos,
y que puedas ver en los míosla inmensidad del universo

Sorra




A Araceli Esteves

El mar
decorat d’atzavares
acarona la sorra
les petjades.
De qui deuen ser?
De qui ha estat l’embranzida
No te n’has de refiar?
Elogis i clams
per no estar sol.
Engrescar-se
transcriure’n el significat
el teló de fons
obscur i real
com només ho és la crueltat
de saber que les petjades
són d’ell mateix.





Sencillez


Desnuda eres tan simple

que sonrío como un niño

con un globo comprado en una feria.

Desnuda eres tan simple

que lloro como un animal

enjaulado sin espacio para moverse.

Desnuda eres tan simple

que salto de alegría

como si mi cuerpo fuera volátil.

Desnuda eres tan simple

que huyo como hojarasca

a la que persigue el viento.

Desnuda eres tan simple,

pero te empeñas en vestirte

de sarcasmo y de mentira.

Oda a la bella mar

Oh!, mar, tú, la gran mar que abogas
tu apego por los recuerdos
de mi memoria dormida.

Pensamiento, que rocoso te admira,
en la plenitud de un horizonte
finito por la curva de mi amada tierra.

Frondosas y celestes braman tus aguas
por mi atorada garganta, cuando
te trago sin dejarte de nadar.

Cuán efímero es el sufrir de mi alma,
y el altanero estímulo se intensifica
al nacer tu, mi mar, en el ocaso.

Aullido



a A.Pizarnik



Un silencio
gritado en cementerios
donde románticos muertos
pasean sus delirios
al lado de bellas damas
que desconocen
el horror
de la verdad.

Un silencio
gritado en calles polvorientas
donde niños vivos
pasean sus bicicletas rotas
que ignoran
la alegría
de la entereza.

Hubiese querido más que esto
y a la vez nada.